A pesar de que la medicina indica que las posibilidades de ser madre descienden a partir de los 35 años, muchas mujeres defienden la opción de hacerlo a los 40. Las ventajas de la denominada “maternidad tardía”.
Ante el deseo de tener un hijo, una mujer puede enfrentarse a una serie de dificultades para terminar de tomar una decisión que resulta trascendental en su vida. Estas se vinculan a su trabajo, su profesión o incluso a la maduración de una relación de pareja.
Es por este motivo que en amplios sectores sociales, las mujeres deciden ser madres a los 40 o incluso cuando ya han superado esta barrera de edad. Se las denomina “madres tardías”, ya que tienen hijos más allá de los 35 años, una edad crucial, desde el punto de vista biológico.
A partir de esa edad, disminuye en forma notable la producción de ovocitos, volviendo más difícil la fecundación de modo natural. La naturaleza versus los cambios sociales y culturales que se dan en estos tiempos, en los que, además, la expectativa de vida ha aumentado sustancialmente.
De acuerdo a una investigación publicada en Human Reprodution, se pudo comprobar que la maternidad tardía tiene ventajas que las propias mujeres consultadas resaltaron.
Una de las ventajas de ser madre a los 40 es la posibilidad de tener una mayor estabilidad laboral y profesional, independientemente de la crisis económica actual. Pueden tener mejores ingresos e incluso compatibilizar el trabajo con la crianza de sus hijos.
El relevamiento fue hecho en base a encuestas a 46 parejas y a 15 madres solteras. En todos los casos, ellas fueron madres a partir de los 40 años. Se remarcó, asimismo, a favor de la maternidad tardía, que los padres suelen tener una maduración emocional que beneficia la crianza de los niños.


