Si lo que buscas es tener un rostro de aspecto saludable, quitando los efectos del estrés, los agentes externos y del paso del tiempo, las mascarillas son de gran ayuda para lograrlo.
Al final del día, es muy posible que el espejo devuelva la imagen de un rostro cansado, con la piel algo reseca por efecto del sol o el viento o con signos de congestión. Pero la solución está al alcance de la mano. Lo primordial es estar bien organizada.
Una aliada indispensable, cuando lo que se busca es lucir un rostro saludable, es la mascarilla. Aplicarla en forma regular, y siguiendo unas pautas simples, garantiza que el tratamiento de embellecimiento funcione.
La frecuencia de aplicación de las mascarillas varía, de acuerdo a lo que se busque tratar.
- Para rehidratar la epidermis, es recomendable utilizar este producto cosmético una vez a la semana, para que la piel descanse entre una aplicación y la siguiente.
- Si se pretende eliminar las células muertes de la capa superior, es decir exfoliar, la mascarilla no se puede utilizar más de dos veces por semana. Se debe dejar sobre el rostro los minutos que marcan las instrucciones, porque de lo contrario se puede irritar la superficie.
- En el caso de un tratamiento purificador, para quitar impurezas, especialmente en las pieles grasas y renovar el aspecto, la mascarilla se puede aplicar hasta un máximo de 3 veces en la semana.
Es importante, en todos los casos, que el rostro esté debidamente limpio y luego secarlo con suavidad, con una toalla pero sin arrastrarla. Lo mejor es dar pequeños golpecitos en todo el rostro.
Tip: Para lograr que los poros estén abiertos, se puede aplicar una mascarilla mientras se disfruta de un baño con agua caliente, aprovechando así el vapor que esta despide.



Hola, las mascarillas son importantes para mantener conforme van pasando los años la suavidad de la piel. La menta tiene diversas propiedades para la piel. Puedes emplearla en mascarilla para que tengas una piel suave y radiante. Aquí la receta.
Ingredientes:
* Tres cucharadas de menta o hierbabuena fresca picada
* Tres cucharadas de perejil fresco picado
* Una taza de leche
Preparación:
En un recipiente mezcla la leche con el perejil y la menta bien picados. Tapa y deja reposar en el refrigerador durante unas 12 horas antes de colar.
Lo ideal es emplearla en la mañana cuando te levantes y también antes de ir a dormir. Simplemente debes mojar un algodón y distribuir la leche sobre tu rostro, dejando actuar 15 minutos antes de retirar con agua tibia.
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