“Tuve suerte – descubrí lo que realmente quería hacer temprano en mi vida. Woz y yo comenzamos con Apple en el garaje de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple creció de ser una empresa compuesta por nosotros dos en un garaje a una empresa de $2 mil millones con más de 4000 empleados”.
“Habíamos lanzado nuestra creación más refinada – Macintosh – un año antes, y yo acababa de cumplir 30. Y después me despidieron. ¿Cómo se puede ser que te despidan de la empresa que tú mismo creaste?.
“No me dí cuenta entonces, pero resultó que el hecho de haber sido despedido de Apple fue lo mejor que me pudo haber pasado. El peso del éxito fue reemplazado por la facilidad de convertirme en un principiante una vez más, con menor certidumbre acerca de todo. Me dio rienda suelta para ingresar en uno de los períodos más creativos de mi vida.”
“Durante los próximos cinco años, inicié una empresa llamada NeXT, otra empresa llamada Pixar y, me enamoré de una maravillosa mujer que se convertiría en mi esposa”.
“Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por computadora en el mundo, Toy Story, y en la actualidad es el estudio de animación más exitoso a nivel mundial”.
Estos son algunos de los párrafos del célebre discurso que el gran Steve Jobs, el padre de la cultura tecnológica contemporánea, cofundador de Apple, creador del iPad, del iPhone, de los estudios Pixar, ofreció cuando fue honrado con el doctorado Honoris Causa en la Universidad de Stanford.
Los aficionados a la tecnología, los adoradores “maqueros” amantes de la manzanita y que veían en Steve a uno de los suyos, se saben ese discurso casi de memoria y seguramente llorarán hoy la muerte prematura de su ídolo.
Steve Jobs murió hoy a los 56 años de edad, según informó la compañía de computación Apple.
Desde hace unas semanas se había dicho que estaba grave e incluso se anunció su retiro como cabeza de la compañía.
Este martes, Tim Cook, tomó el lugar de Jobs en la presentación de los nuevos dispositivos electrónicos que presentó la compañía, incluyendo la última versión del iPhone, la 4S.
Con él muere una de las mentes más creativas de nuestro tiempo, un hombre que se arriesgó a seguir sus sueños hasta el final y que cambió para siempre la vida de sus congéneres sin poder salvar la suya, tan preciada.
Un desajuste hormonal luego de un trasplante de hígado, con un pasado cáncer de páncreas del que parecía totalmente recuperado, se llevó a Steve Jobs a otra dimensión.


